MIAMI, Flo., a 20 de mayo de 2026.- El gobierno de Estados Unidos presentó cargos criminales contra el expresidente cubano Raúl Castro por su presunta responsabilidad en la muerte de cuatro ciudadanos estadounidenses ocurrida en 1996, cuando dos avionetas civiles de la organización “Hermanos al Rescate” fueron derribadas por la Fuerza Aérea Cubana.
La acusación fue dada a conocer por representantes del Departamento de Justicia de Estados Unidos, entre ellos el fiscal general interino Todd Blanche y fiscales federales en Miami, Florida, quienes señalaron que Castro enfrenta cargos por asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves civiles. El anuncio se realizó en la Torre de la Libertad de Miami, un sitio emblemático para la comunidad cubana en el exilio.
Así ocurrió el derribo de las avionetas
Los hechos ocurrieron el 24 de febrero de 1996, cuando dos avionetas Cessna pertenecientes a la organización “Hermanos al Rescate” fueron interceptadas por aviones MiG de la Fuerza Aérea Cubana. Las aeronaves realizaban operaciones vinculadas a la búsqueda y rescate de balseros cubanos en el estrecho de Florida, aunque el gobierno cubano sostenía que realizaban incursiones ilegales en su espacio aéreo. El ataque provocó la muerte de Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales.
De acuerdo con la acusación estadounidense, Raúl Castro ocupaba en ese momento el cargo de Ministro de Defensa de Cuba y habría sido quien autorizó y ordenó el derribo de las aeronaves civiles. Las autoridades estadounidenses sostienen que la decisión derivó directamente en la muerte de los cuatro pilotos, lo que convirtió el caso en uno de los episodios más tensos entre Washington y La Habana en la década de los noventa.
Caso vuelve a elevar tensión
La imputación ocurre en medio de un contexto de fuerte presión política del gobierno estadounidense hacia Cuba. Diversos medios internacionales señalan que esta acción judicial forma parte de una estrategia más amplia de endurecimiento contra el régimen cubano, en momentos en que la isla enfrenta una severa crisis económica y energética.
El derribo de las avionetas de “Hermanos al Rescate” provocó en su momento condenas internacionales y una fuerte crisis diplomática entre ambos países. Organismos internacionales y autoridades estadounidenses sostuvieron que las aeronaves fueron atacadas en aguas internacionales, mientras que el gobierno cubano argumentó que habían violado su espacio aéreo. Tres décadas después, el caso vuelve al centro de la agenda política internacional con la acusación formal contra Raúl Castro.




