Por Staff
HUATABAMPO, Son; a 01 de junio de 2026.- En redes sociales y medios ambientales ha comenzado a tomar fuerza una campaña para proteger el hábitat de “El Pechocho” ante la construcción de una planta de amoniaco para fertilizantes. El emblemático delfín que desde hace casi cuatro décadas vive en libertad en la bahía de Topolobampo, en el norte de Sinaloa, y que se ha convertido en uno de los símbolos más queridos de la región.
La preocupación surgió luego de que activistas, habitantes y usuarios de plataformas digitales alertaran sobre posibles riesgos para el ecosistema donde habita el mamífero marino. Publicaciones compartidas en Facebook, Instagram y diversos portales ambientales advierten que proyectos industriales previstos para la zona podrían afectar la biodiversidad de la bahía de Ohuira y los esteros donde vive el famoso delfín.
La historia del pechocho
“El Pechocho” es conocido por su inusual cercanía con las personas. A diferencia de otros delfines, ha permanecido durante décadas en la misma zona y suele acercarse a embarcaciones turísticas, lo que lo convirtió en una atracción natural para visitantes nacionales y extranjeros. Habitantes de Topolobampo aseguran que el animal forma parte de la identidad de la comunidad y que varias generaciones han crecido observándolo en libertad.
De acuerdo con relatos difundidos por prestadores turísticos y medios locales, el delfín llegó a la bahía cuando era una cría y desde entonces adoptó este ecosistema como su hogar permanente. Incluso se ha vuelto famoso por una peculiar conducta: cuando no desea interactuar con visitantes suele cargar una rama o un palo en el hocico para mantenerse alejado de las lanchas.
Las publicaciones que impulsan la campaña “Salvemos a El Pechocho” sostienen que proteger al delfín también significa defender los manglares, humedales y especies marinas que forman parte del equilibrio ecológico de la bahía. Organizaciones ambientales y comunidades locales han pedido que cualquier proyecto de desarrollo considere estudios rigurosos sobre sus posibles impactos en el ecosistema.
La planta de amoniaco que ha generado tanta polémica en Topolobampo pertenece a la empresa Gas y Petroquímica de Occidente, filial en México del corporativo suizo-alemán Proman AG. El proyecto busca producir alrededor de 2 mil 200 toneladas diarias de amoniaco para fertilizantes agrícolas.
¿Dónde firmar?
Respecto a las firmas, actualmente circulan al menos dos peticiones en Change.org impulsadas por ciudadanos y organizaciones ambientales:
- “¡Manos fuera! Salvemos la Bahía de Ohuira”, promovida por el Consejo Ciudadano de Ecología Bahía de Ohuira. La petición solicita cancelar permisos y retirar financiamiento internacional al proyecto.
- “Detener la planta de amoniaco GPO en Topolobampo”, que reúne firmas ciudadanas argumentando posibles riesgos ambientales, pesqueros y de seguridad para la región.





