Por Staff
Ciudad de México, a 06 de enero de 2026.- La descomposición del sargazo libera compuestos químicos peligrosos para la salud pública y los ecosistemas del caribe mexicano, donde cada año llegan a sus costas toneladas de esta alga marina.
De acuerdo con un estudio realizado por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), en colaboración con el Tecnológico Nacional de México y el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), el sargazo tiene la capacidad de absorber compuestos químicos peligrosos del medio marino, mismos que libera cuando se descompone.
Entre ellos hidrocarburos, metales pesados y otros que superan los límites permitidos por las normas ambientales nacionales e internacionales, como lo son el arsénico, cadmio, cromo por enlistar algunos que son ampliamente reconocidos por su toxicidad y potencial carcinogénico.
La concentración de estos compuestos es tal que, bajo criterios internacionales como los de la normativa estadounidense sobre residuos peligrosos, el lixiviado de sargazo debería considerarse un residuo tóxico.
Impactos en el ecosistema
Esto puede alterar ecosistemas costeros, afectando la biodiversidad y provocando condiciones que ponen en riesgo la vida marina y la calidad del agua.
El estudio publicado en la revista científica Marine Pollution Bulletin advierte que este riesgo se agrava cuando el sargazo retirado de las playas se deposita en zonas sin la infraestructura adecuada para su contención y tratamiento.
En regiones como la península de Yucatán, dada la alta permeabilidad del sustrato kárstico, existe la posibilidad de que estos elementos tóxicos se filtren rápidamente al acuífero, poniendo en peligro la principal fuente de agua dulce de la zona
Las cifras
En verano pasado se identificaron 37.5 millones de toneladas de sargazo flotando entre el mar Caribe y el Golfo de México, la cifra más alta registrada, según la Universidad del Sur de Florida (USF).
Hasta junio de 2025, la cantidad total acumulada de sargazo entre los siete puertos del estado de Quintana Roo ha sido de un aproximado de 4 mil 236.26 toneladas. Acumulando 266,043 toneladas desde el año 2019, de acuerdo con la Secretaría de Marina.




