NUEVA YORK, EU, a 14 de agosto de 2026.- El presidente Donald Trump volvió a elevar este viernes su discurso sobre el estrecho de Ormuz al afirmar que planea declararlo territorio de Estados Unidos después de que concluya la ofensiva de Washington contra Irán.
Trump hizo la declaración durante un discurso en Garden City, Nueva York, mientras hablaba sobre la guerra con Teherán y defendía la estrategia estadounidense en una de las rutas marítimas más sensibles para el comercio energético internacional.
“Después de que terminemos de derrotar a Irán (…) muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos”, señaló el mandatario.
Trump ya había dicho que Estados Unidos tiene el “control total”
Las palabras del presidente se producen dos días después de que asegurara públicamente que Estados Unidos tenía el “control total” de Ormuz.
En un mensaje publicado el miércoles en Truth Social, Trump sostuvo que Washington dominaba el paso marítimo y agregó que consideraba conservarlo. También destacó el bloqueo naval implementado por Estados Unidos contra Irán.
Teherán respondió rechazando esa versión. Un día después, Hossein Taeb, jefe de la fuerza paramilitar Basij, afirmó que el estrecho permanecía bajo la administración y control de Irán, mientras el mando militar iraní sostuvo que ninguna embarcación podía atravesar la zona sin autorización.
Ormuz sigue bajo fuerte tensión
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró el jueves que la Marina estadounidense cuenta con capacidad suficiente para mantener de manera indefinida el bloqueo de los puertos iraníes mediante la rotación de embarcaciones.
Irán, por su parte, ha condicionado la reapertura del estrecho a cambios en la postura de Washington, entre ellos el fin de la guerra y el desbloqueo de activos iraníes congelados en el extranjero.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con las aguas que conducen al mar Arábigo y, antes del conflicto, concentraba alrededor de una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo y gas natural licuado, por lo que cualquier alteración en su tránsito tiene repercusiones sobre el mercado energético internacional.
Por ahora, la posibilidad de convertir Ormuz en territorio estadounidense permanece exclusivamente en el terreno de las declaraciones de Trump.




