CANCÚN, Q. Roo., a 21 de febrero de 2026.— La salsa amaneció de luto. Willie Colón, el trombonista del barrio, el productor visionario y el cerebro detrás de algunos de los discos más bravos del género, murió a los 75 años, dejando un vacío imposible de llenar y una banda sonora que seguirá sonando en cada esquina donde se baile salsa.
Para los fanáticos, Colón no fue solo un músico: fue identidad y actitud. Desde el Bronx hasta México y toda Latinoamérica, su música se volvió ritual. “Idilio” quedó inmortalizada como canción de amores intensos y pistas llenas, mientras su sonido duro y urbano enseñó que la salsa también podía contar historias reales, de calle y corazón.
Su grandeza se multiplicó gracias a colaboraciones históricas. La dupla con Héctor Lavoe marcó una era irrepetible; con Rubén Blades llevó la salsa a un terreno social y político; y junto a Celia Cruz confirmó que estaba a la altura de las leyendas más grandes del género.
Hombre de familia
Le sobreviven su esposa, Julia Colón Craig, y cuatro hijos, quienes recibieron una avalancha de mensajes de cariño de músicos, promotores y, sobre todo, de fans que crecieron con sus discos y hoy lo despiden como a uno de los suyos.
Sobre su fallecimiento, la familia informó que ocurrió en Nueva York tras complicaciones de salud asociadas a problemas respiratorios que lo mantuvieron hospitalizado en sus últimos días. Aunque el motivo médico no se detalló ampliamente, el anuncio bastó para desatar homenajes espontáneos en toda Latinoamérica.
Top 5 de las canciones más populares de Willie Colón
- Idilio – El himno romántico que cruzó generaciones.
- Aguanilé – Poder afrocaribeño en estado puro.
- Calle Luna, Calle Sol – Crónica dura del barrio.
- Pedro Navaja – Salsa con narrativa y mensaje social.
- Todo Tiene Su Final – Despedida filosófica que hoy cobra otro sentido.
Willie Colón se fue, pero su música no entiende de finales. Cada trombón que suena, cada coro que se grita en una fiesta, confirma que la salsa vive porque él la pensó, la tocó y la defendió. Para los fans, no hay adiós: hay un eterno “play”.




