MATÍAS ROMERO AVENDAÑO, Oax., 6 de abril de 2026.– Un nuevo caso de presunto tráfico ilegal de vida silvestre quedó al descubierto en Oaxaca, donde autoridades localizaron 192 iguanas verdes transportadas en condiciones extremas dentro de un autobús de pasajeros. El hallazgo expuso una escena de hacinamiento, maltrato y muerte, con 31 ejemplares sin vida al momento de la inspección.
Viajaban ocultas en 15 cajas de cartón
Las iguanas fueron encontradas amontonadas dentro de 15 cajas de cartón en la cajuela de una unidad de la línea “Sur”, estacionada en la terminal de segunda clase de Matías Romero Avendaño. El autobús había salido de Coatzacoalcos, Veracruz, y tenía como destino Salina Cruz, Oaxaca, en una ruta que ahora apunta a un posible esquema de traslado clandestino de fauna.
31 murieron antes de ser rescatadas
La Profepa confirmó que, de los 192 ejemplares de Iguana iguana, solo 161 seguían con vida, mientras que 31 ya habían muerto, presumiblemente a consecuencia de las condiciones en las que eran transportadas. Hasta el momento, no se identificó a ninguna persona responsable de la posesión ni del traslado de los reptiles, pese a la gravedad del caso.
Sobrevivientes mostraban conducta silvestre
Durante la revisión, personal técnico determinó que las iguanas vivas presentaban alerta, movilidad activa y resistencia al contacto humano, señales claras de que habían sido extraídas recientemente de su hábitat natural. Ante ello, las autoridades optaron por su liberación inmediata en una zona de selva baja caducifolia, en un operativo coordinado con elementos de la Sedena, Semar y Policía Estatal.
La iguana verde está protegida por la NOM-059-SEMARNAT-2010 y también figura en el Apéndice II de CITES, instrumento internacional que regula su comercio para evitar daños a sus poblaciones. Esto convierte el caso no solo en un hecho de crueldad animal, sino en una posible violación a la legislación ambiental y de protección de especies silvestres.
La dependencia federal advirtió que el tráfico ilegal de vida silvestre sigue golpeando la biodiversidad del país, particularmente en estados con alta riqueza biológica como Oaxaca. “Cada ejemplar extraído ilegalmente de su hábitat representa una pérdida irreparable”, sostuvo la procuradora federal Mariana Boy Tamborrell, al reiterar que este delito no solo vulnera a las especies, sino también al equilibrio de los ecosistemas.




