LIMA, Per., a 13 de abril de 2026.- Las elecciones presidenciales de Perú se desarrollan en un escenario inédito de alta fragmentación política, con 35 candidatos compitiendo por la presidencia, una cifra récord que refleja la crisis de representación en el país sudamericano.
De acuerdo con sondeos a boca de urna y primeros resultados oficiales, Keiko Fujimori, candidata del partido Fuerza Popular, se posiciona al frente de las preferencias con alrededor del 16% al 17% de los votos, aunque sin alcanzar la mayoría necesaria para ganar en primera vuelta.
Competencia por el segundo lugar
La disputa por el segundo sitio —clave para avanzar al balotaje— se mantiene cerrada entre varios aspirantes, entre ellos Rafael López Aliaga, Jorge Nieto y otros candidatos que registran niveles de apoyo cercanos al 10%-15%, evidenciando la atomización del voto.
El sistema electoral peruano establece que un candidato debe superar el 50% de los votos válidos para ganar en primera vuelta, lo que no ha ocurrido, por lo que todo apunta a una segunda vuelta programada para junio, entre los dos candidatos más votados.
Jornada electoral marcada por incidencias
El proceso electoral también ha estado marcado por problemas logísticos, como retrasos en la instalación de casillas y fallas en materiales electorales, lo que obligó a extender la votación en algunas zonas, incluyendo Lima y el extranjero.
Estas elecciones se desarrollan en un contexto de inestabilidad política prolongada, con múltiples cambios de gobierno en los últimos años, escándalos de corrupción y una creciente desconfianza ciudadana hacia las instituciones.
Aunque Fujimori se perfila como favorita para avanzar a la segunda vuelta, el escenario sigue abierto debido a la dispersión del voto y la falta de un candidato dominante, lo que anticipa una contienda decisiva en las próximas semanas.



