CIUDAD DE MÉXICO, a 15 de abril de 2026.- La Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM desarrolla una estrategia innovadora para enfrentar la propagación del gusano barrenador, una plaga que afecta al ganado y representa un riesgo sanitario creciente en México. El proyecto apuesta por el uso de perros entrenados para detectar de manera temprana heridas infestadas.
El gusano barrenador infesta lesiones abiertas en los animales y se alimenta del tejido, lo que provoca daños importantes en la salud del ganado. Esta situación adquiere relevancia debido al peso del sector ganadero en el país, considerado uno de los principales productores de proteína animal a nivel mundial. Hasta el 17 de marzo, se habían registrado más de 17 mil 554 casos en territorio nacional, según datos oficiales.
Detección con olfato especializado
El proyecto es financiado por el Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica y retoma experiencia acumulada desde la pandemia de COVID-19, cuando el equipo comenzó a entrenar perros para identificar enfermedades mediante el olfato.
Tras ese periodo, los animales fueron adaptados para otras tareas médicas, como la detección de cáncer, hasta que la expansión del gusano barrenador en 2024 llevó a redirigir nuevamente el enfoque del entrenamiento.
Actualmente, dos perros llamados Nala y Tamal han demostrado una sensibilidad superior al 90 % en pruebas controladas para identificar muestras contaminadas. Aunque estos resultados son considerados prometedores, aún se encuentran en fase de validación debido a la dificultad de realizar pruebas en condiciones reales de campo.
Las evaluaciones se han desarrollado en centros de investigación en Veracruz y en la Ciudad de México, donde los caninos han logrado detectar la presencia del parásito incluso en dinámicas propias del manejo ganadero.
El siguiente paso contempla llevar esta tecnología al ámbito operativo. Para ello, la UNAM ya trabaja con autoridades estatales y explora la integración de los perros en puntos de inspección, así como la capacitación de nuevos entrenadores.
El proyecto también plantea beneficios académicos, al fortalecer la formación de estudiantes y su vínculo con el sector productivo. A largo plazo, la iniciativa podría contribuir a contener la propagación de la plaga y mejorar las condiciones sanitarias en la ganadería nacional.




