Por Staff
BOGOTÁ, Colombia, 15 de abril de 2026. – El gobierno de México notificó desde 2024 que no es viable recibir los hipopótamos introducidos por el narcotraficante Pablo Escobar, informó la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible del Gobierno de Colombia, Irene Vélez, en un mensaje a través de sus redes sociales en el que aclara: “México no se ofreció a salvar hipopótamos”.
De acuerdo con el documento oficial difundido por la funcionaria, las autoridades mexicanas determinaron que la traslocación de ejemplares de Hippopotamus amphibius no cumple con los criterios necesarios, por lo que negaron la autorización de ingreso, requisito indispensable para cualquier traslado internacional.
La ministra explicó que este tipo de procesos se rigen por la Convención CITES, un acuerdo internacional que regula el comercio de especies para evitar su riesgo en estado natural. El hipopótamo está en su Apéndice II, lo que limita su comercio internacional. Este también exige la aprobación tanto del país exportador como del receptor, además de garantizar condiciones adecuadas de infraestructura y bienestar animal.
En el caso mexicano, también se establecieron condicionantes adicionales por parte del SENASICA, como que los animales deben haber nacido en cautiverio, lo que excluye a los descendientes de los cuatro hipopótamos traídos ilegalmente a Colombia en los años 80.
Especie invasora
Actualmente, esta población supera los 200 ejemplares en la región del Magdalena Medio, lo que la convierte en una especie invasora con impactos directos en los ecosistemas y la biodiversidad.
Ante este escenario, el gobierno colombiano puso en marcha un plan de manejo con una inversión de 7 mil 200 millones de pesos colombianos (alrededor de 2 millones de dólares), con el objetivo de reducir la población en al menos 33 individuos por año.
El programa contempla dos acciones principales: la traslocación a santuarios y zoológicos internacionales y la eutanasia bajo criterios científicos, ambas sujetas a protocolos técnicos y legales.
La ministra subrayó que Colombia mantiene una estrategia diplomática activa con otros países para encontrar alternativas viables, al tiempo que insistió en la necesidad de tomar decisiones basadas en evidencia científica y responsabilidad ambiental.




