CIUDAD DE MÉXICO, 6 de abril de 2026.- En medio de una creciente preocupación por la exposición de niñas, niños y adolescentes a contenidos, aplicaciones y entornos digitales sin filtros efectivos, México comenzó a mover piezas para enfrentar uno de los vacíos de protección más delicados de la era tecnológica: la seguridad digital infantil.
Alertan por acceso sin control a internet
El diputado federal Julio Scherer Pareyón encabezó un encuentro de alto nivel con representantes de organismos internacionales, academia, especialistas en derechos digitales, organizaciones de la sociedad civil y la empresa Meta, en un esfuerzo por construir una respuesta nacional ante un problema que ya dejó de ser futuro y se instaló en la vida cotidiana de millones de familias mexicanas.
Durante el diálogo se advirtió que, en la práctica, muchos menores de edad acceden hoy a internet con escasa supervisión y sin barreras reales de protección, lo que los expone a riesgos vinculados con violencia digital, explotación de datos, publicidad invasiva, contenidos inadecuados y plataformas diseñadas sin considerar su vulnerabilidad.
Scherer empuja legislación para frenar el vacío
Scherer sostuvo que México no puede seguir llegando tarde a una discusión que ya avanza en otras partes del mundo, y planteó la urgencia de establecer mecanismos concretos para que las tiendas de aplicaciones y plataformas digitales incorporen reglas más estrictas cuando se trate del acceso de menores.
Entre los puntos que cobraron mayor fuerza estuvo la necesidad de reforzar controles parentales obligatorios, verificación de edad y criterios de seguridad desde el diseño, con el objetivo de evitar que niñas, niños y adolescentes entren, prácticamente sin filtro, a un universo digital que hoy opera con una regulación todavía insuficiente.
El problema va más allá del contenido
La titular del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, Lorena Villavicencio Ayala, advirtió que la protección de menores no puede limitarse únicamente a revisar lo que consumen en línea, sino que debe abarcar todo el ecosistema digital, desde el uso de sus datos personales hasta la arquitectura de las plataformas y la forma en que monetizan la atención infantil.
La funcionaria insistió en que el Estado mexicano tiene una responsabilidad directa en la construcción de un marco que coloque en el centro el interés superior de la niñez, y alertó sobre la necesidad de regular con mayor firmeza la publicidad dirigida a menores, la captación de datos y los mecanismos de interacción que hoy operan en redes y aplicaciones.
Por su parte, María Cristina Capelo, líder de seguridad y bienestar de usuarios en Meta, reconoció que la verificación de edad sigue siendo uno de los mayores desafíos para la industria tecnológica, al admitir que muchos adolescentes falsean su edad para acceder a aplicaciones y servicios que no fueron diseñados para ellos. El encuentro dejó claro que la discusión ya no gira solo en torno al uso de redes sociales, sino al tamaño del vacío institucional frente a un entorno digital que avanza más rápido que la regulación. En ese escenario, México busca ahora construir una legislación que no llegue cuando el daño ya esté hecho, sino que realmente blinde a la niñez frente a los riesgos de internet.




