HABANA, Cub., a 17 de marzo de 2026.- Cuba inició el restablecimiento progresivo del suministro eléctrico tras el apagón masivo registrado el lunes, que dejó sin energía a aproximadamente 10 millones de personas en toda la isla. La estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que el servicio comenzó a normalizarse en regiones del occidente y del centro-oriente del país, mediante la sincronización paulatina de unidades de generación y sistemas aislados.
El corte generalizado se produjo por una falla en el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), lo que provocó una interrupción total del servicio en viviendas, centros laborales y actividades comerciales, generando afectaciones en servicios básicos y transporte.
Un sistema bajo presión constante
El evento volvió a poner en evidencia la fragilidad del sistema energético cubano, el cual enfrenta desde hace años limitaciones estructurales. Autoridades reconocieron que la recuperación del servicio requiere un proceso técnico complejo, ya que implica reactivar gradualmente las plantas generadoras sin comprometer la estabilidad de la red.
Especialistas advierten que este tipo de apagones masivos reflejan una infraestructura energética altamente vulnerable, con baja capacidad de respuesta ante fallas de gran escala.
Factores estructurales detrás de la crisis
Entre las principales causas de los apagones en Cuba destacan la escasez de combustibles, el deterioro de centrales termoeléctricas y la falta de inversión en mantenimiento. Muchas de las plantas en operación tienen décadas de antigüedad, lo que incrementa el riesgo de fallas técnicas.
Asimismo, la dependencia de importaciones energéticas complica la estabilidad del sistema, especialmente en un contexto económico adverso que limita la adquisición de recursos.
Los apagones no son un fenómeno nuevo en la isla. Desde 2024, Cuba ha experimentado un incremento sostenido en las interrupciones eléctricas, con cortes prolongados que han afectado la vida cotidiana de la población.
En distintas regiones del país, los ciudadanos han enfrentado jornadas con varias horas sin electricidad, lo que ha impactado tanto la actividad económica como los servicios esenciales.
El peso del bloqueo en la crisis
El gobierno cubano ha señalado que el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos es uno de los factores que agravan la crisis eléctrica, al limitar el acceso a financiamiento, tecnología y suministro de combustibles.
Esta situación, según autoridades, ha dificultado la modernización del sistema energético y reducido la capacidad del país para responder de manera eficiente ante contingencias como el reciente apagón.
Aunque el restablecimiento del servicio ya está en marcha, las autoridades han advertido que la normalización total del sistema podría tomar varios días. Las labores continúan con monitoreo constante para evitar nuevas interrupciones durante la reconexión.
El apagón masivo y su lenta recuperación evidencian los desafíos estructurales que enfrenta Cuba en materia energética, en un contexto donde la demanda supera la capacidad de generación disponible.




