Por Melisa Herrera
CANCÚN, QRoo., a 17 de junio de 2026.- La estrategia para la recuperación de playas en Quintana Roo tomará un nuevo rumbo y su ejecución deberá esperar hasta 2027, una vez que concluya la elaboración de un Atlas Geográfico Costero que permita determinar con precisión el nivel de afectación en los arenales y definir las acciones más adecuadas para combatir la erosión.
Así lo informó Esteban Amaro Mauricio, coordinador del Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo, quien explicó que el objetivo es abandonar las soluciones temporales y construir un proyecto sustentado en criterios científicos y ambientales.
Adiós a los rellenos masivos
A diferencia de años anteriores, cuando se recurrió a rellenos masivos de arena para recuperar zonas erosionadas, las autoridades de los tres órdenes de gobierno trabajan ahora en una propuesta de restauración integral enfocada en la recuperación de los ecosistemas costeros.
El proyecto contempla estudios técnicos, ambientales y de ingeniería, además de la gestión de recursos federales, estatales y municipales, así como la obtención de una nueva Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Amaro Mauricio adelantó que la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo desarrolla el primer ordenamiento costero de este tipo en México.
“Será un atlas geográfico; se consideran 18 polígonos, de los cuales 15 corresponden a la zona norte y tres a la zona sur”, explicó.
Esta herramienta permitirá conocer con mayor precisión las condiciones de cada playa y servirá como base para futuras acciones de conservación y recuperación.

El sargazo aporta información clave
El funcionario destacó que el monitoreo permanente realizado en 140 playas de Quintana Roo constituye uno de los pilares del proyecto.
La información recabada diariamente sobre la presencia de sargazo, erosión, corrientes y otros indicadores ambientales permitirá construir un diagnóstico más completo sobre la situación actual del litoral.
Aunque la erosión costera continúa siendo una amenaza para el principal destino turístico del país, las autoridades insisten en que la prioridad es evitar medidas de corto plazo y desarrollar una estrategia que ofrezca resultados sostenibles.
La meta, señalaron, es garantizar la conservación de las playas y proteger el equilibrio del ecosistema costero mediante acciones respaldadas por evidencia científica.




