Por Staff
ISLA SANTA ELENA, Reino Unido, a 17 de junio de 2026.— Mientras generaciones enteras han nacido y desaparecido, Jonathan, una tortuga gigante de Seychelles, continúa escribiendo una de las historias más extraordinarias del reino animal. Con una edad estimada de 194 años, fue reconocido por Guinness World Records como el animal terrestre vivo más longevo del planeta.
Se cree que Jonathan nació alrededor de 1832, una época en la que aún no existían los automóviles, la electricidad era una curiosidad científica y gran parte del mundo moderno apenas comenzaba a tomar forma.
La histórica tortuga vive en la isla de Santa Elena, territorio británico en el Atlántico Sur, donde llegó en 1882 procedente de las Seychelles cuando ya era un ejemplar adulto. Su edad fue calculada precisamente porque al momento de su traslado ya había alcanzado la madurez, lo que permite estimar que tenía al menos 50 años.
Más allá de la esperanza de vida
Jonathan no solo ostenta un récord mundial. También ha superado ampliamente la expectativa de vida promedio de su especie, que ronda los 150 años, convirtiéndose en un símbolo global de resistencia y longevidad.
Aunque actualmente presenta problemas de visión derivados de cataratas y ha perdido parte del olfato, sus cuidadores aseguran que mantiene buen apetito y continúa disfrutando de una vida tranquila en los jardines de Plantation House, residencia oficial del gobernador de Santa Elena.
Una leyenda viviente
A lo largo de su existencia, Jonathan ha sido testigo de acontecimientos históricos que transformaron al mundo. Ha sobrevivido a guerras, revoluciones, avances tecnológicos y cambios sociales que abarcan casi dos siglos.
Hoy, lejos de reducirse a una curiosidad biológica, Jonathan se ha convertido en un auténtico ícono de la longevidad y en una prueba viviente de que la naturaleza aún guarda historias capaces de sorprender al planeta entero.




